¿Cómo descubrió su vocación por la ciencia? ¿Tuvo usted un familiar, un profesor que generó esa vocación?
No tuve ningún pariente que era científico. Pero si me ayudaron dos de mis profesores en el colegio. En realidad yo era muy serio en esos tiempos. Estudiaba mucho y lo hacía bien en diferentes cursos. Pero me gustaba más la matemática y la física donde yo no tenía que memorizar mucho pero si entender los principios de los cuales uno podía derivar todo. El profesor de física del Pestalozzi, el Dr. Tomasini, fue un pedagogo buenísimo y fue el que despertó mi interés en la física. El profesor de matemática, el profesor Borsos, siempre me sacaba a la pizarra mientras el controlaba la disciplina desde el fondo de la clase ya que habían muchos traviesos y por eso yo tenía que prepararme bien.
¿En su colegio realizaba algún tipo de experimentos?
En esa época más se aprendía por libros que por experimentos en el laboratorio. Yo creo que hoy es diferente y hay más recursos. Es muy importante aprender haciendo experimentos para entender los limites de las mediciones tanto por los errores que vienen de la estadísticas como por los errores sistemáticos.
¿Cómo es que decidió partir a Estados Unidos?
Cuando comuniqué a mis padres mi deseo de ser físico, se sorprendieron. ¿Qué es eso?, dijeron. Mi padre me dijo ve a la UNI, estudia ingeniería primero y luego te vas a Estados Unidos para quizás estudiar física. Mi madre más decidida dijo que mejor era ir a Estados Unidos para estudiar física desde el comienzo. Así, luego de dar los exámenes y haber sido aceptado por varias universidades, me fui al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Imagínate un muchacho de 17 años viajando solo a los Estados Unidos.
¿Sabemos que su madre influyó mucho en ti?
Bueno, ella leía muchísimo, en varios idiomas. Se dedicó a muchas obras sociales. Aprendió el lenguaje Braile para los ciegos. Traducía libros para los ciegos. Trabajó para la Agencia de Beneficencia Italiana. Era muy intelectual, muy estudiada, muy al corriente con los nuevos libros y la literatura.
¿Y su padre?
Él también sabía varios idiomas, muy serio. Su origen es modesto, agricultor. Trabajó para la banca italiana y fue enviado a Lima al Banco Italiano de Crédito buscaba gente joven. Ya estaba en amores con mi madre que se quedó en Europa y le enviaba cartas todos los días. Ella recibía paquetes de 30 cartas al mes cuando llegaba el buque a vapor. Luego la convenció para venir al Perú. Mi padre la esperó con el cura al pie del buque.
¿Y en qué momento se decidió por la física?
Fue en dos etapas. Primero decidí por la física, algo que hice cuando estaba todavía en el Pestalozzi, y luego decidí por la especialidad de partículas cuando estaba de estudiante universitario en MIT. Cuando estaba en el Pestalozzi yo leía revistas y periódicos y estaba atento a los descubrimientos que se hacían, en ese entonces principalmente en los Estados Unidos. Leía El Comercio que tenía un interés particular en la ciencia con la influencia del Dr. Francisco Miró Quesada. Me interesaba mucho la física nuclear que prometía muchísimas aplicaciones.
¿Y por la física de partículas?
El interés sobre las partículas elementales me surgió durante los estudios universitarios, con los profesores de MIT. Después de mi primer año en MIT durante el primer verano libre fui con uno de mis profesores al laboratorio de Chacaltaya en Bolivia que queda a más de 5 000 metros de altura. Allí instalamos detectores y computadoras – equipos muy primitivas comparadas con los de hoy. Estudiábamos los rayos cósmicos en particular lo que se llaman “extensive air showers” provenientes de un rayo cósmico de alta energía que colisiona con la atmósfera y produce miles de partículas secundarias. Ese verano en Chacaltaya cementó mi interés en la física de partículas.
En esa época la producción de tantas partículas generaba confusión…y no se sabía de qué estaba hecho lo que existe en el universo…
Efectivamente, había muchas partículas y no se entendía mucho. En los años 60 y 70 se llegó a elaborar un esquema en la que todas estas partículas aparecían como conformadas por tres familias de quarks y leptones. Un modelo muy simple que explicaba todo lo que pasaba. Estábamos muy entretenidos porque cada día se descubría una nueva partícula, y uno le ponía el nombre que quería. En cambio ahora ya todo está sistematizado, cada partícula depende de qué quark tiene adentro y ya el nombre está fichado.
Pero siguen buscando partículas…
Nos faltan algunas cruciales para el entendimiento de todo lo que está sucediendo. Son partículas fundamentales muy masivas que no están hechas ni de quarks ni de leptones.
Se busca la famosa partícula de Higgs, la que según la teoría da lugar a la masa…
En realidad es solo un modelo, muy elegante, según la cual un campo daría masa a las partículas que no tienen estructura interna. La masa de las otras viene del movimiento de las partículas que las componen.
¿Qué es un mesón B, tema al que te has dedicado a producir e investigar?
Hay varios mesones B. Los mesones B se distinguen porque tienen un “bottom” quark o quark de fondo. Los mesones B que estudiamos tienen a dos quarks adentro, uno de los quarks pertenece a la tercera generación, el quark de fondo o “bottom” quark, y el otro es de la primera o segunda generación. La teoría de partículas que llamamos el Standard Model nos indicó que era el lugar más propicio para estudiar la asimetría entre la materia y la antimateria. Si bien descubrimos la asimetría en la transformación de los mesones B y sus anti mesones, esta asimetría no es suficiente para explicar que el mundo está hecho de materia solamente y no de una mezcla de materia y antimateria. Esos estudios sin embargo llevaron a mediciones muy precisas que completaron el modelo de los quarks y llevaron al premio Nobel el año pasado a Kobayashi y Maskawa por haber propuesto teóricamente en los setenta que deberían haber tres generaciones de quarks cuando sólo se conocían una generación y media.
¿Qué habría pasado con el universo si no hubiera habido esa asimetría materia-antimateria?
No estaríamos aquí. Después del Big Bang hubiéramos tenido tanto materia como antimateria y se hubieran aniquilado. En este momento no existiríamos: el universo seria solamente una mezcla de fotones, neutrinos y materia oscura.
Usted dirige el Fermilab. ¿Cuál es el mayor desafío que tiene este gran laboratorio?
En este momento es el descubrimiento de la partícula Higgs. Está postulada como la partícula que genera las masas de las partículas elementales, aquellas que no tienen estructura interna. Esas son partículas como, por ejemplo, los quarks. El Modelo Standard les daría a esas partículas elementales cero masa. Es una parte incompleta del Standard Model y estamos en carrera con el laboratorio nuevo en Ginebra, Suiza, para descubrir al boson Higgs y completar el Modelo. La máquina en Suiza tendrá mucha más energía que nuestro Tevatron. Así que tenemos tiempo muy limitado.
¿Cómo se está llevando a cabo la colaboración del Fermilab con el Perú en el campo de la física de partículas?
Nuestro campo es muy internacional. La UNI tiene un grupo que participa en un experimento importante con neutrinos en Fermilab. En el mismo experimento colabora también un grupo de la Universidad Católica. Fermilab da la bienvenida a muchos institutos que vienen de todo el mundo. No sólo participan, sino que contribuyen con sus recursos físicos e intelectuales a los descubrimientos de física. Es un campo muy lindo desde el punto de vista internacional. Físicos de países que no se llevan bien en el mundo trabajan juntos y resuelven problemas juntos. Nosotros en Fermilab colaboramos en los aceleradores y detectores en Europa como los europeos lo han hecho desde hace ya muchos años en Fermilab. Nada es más importante para el desarrollo sea de los Estados Unidos o del Perú que el desarrollo de la ciencia y de una población hábil en ciencias y tecnología. El énfasis en el estudio y desarrollo de la ciencia no sólo permite descubrimientos que amplían nuestros horizontes, sino también crea aplicaciones prácticas y aún en forma más importante prepara a la juventud a resolver grandes problemas técnicos en su futuro en grandes equipos de colaboración.
Muchos piensan que las ciencias básicas requieren de inversiones gigantescas sin mucha consecuencia práctica. ¿Qué reflexión le genera esa idea?
La historia nos dice lo contrario. Conforme se empujan adelante los límites del conocimiento los países que participan en ello desarrollan aplicaciones prácticas y el personal capacitado para resolver problemas técnicos en cualquier campo. Conforme se atacan problemas complejos, se desarrolla tecnología para resolver los problemas científicos y técnicos que luego halla aplicaciones en la industria y economía. Estas aplicaciones son en aceleradores, detectores, computación y el desarrollo de otras ciencias. Recuerden que los físicos, tratando de unir colaboraciones gigantescas, fueron los que establecieron la Word-Wide-Web. Sin los físicos de partículas no estaríamos usando WWW todo el tiempo. Así también se hicieron las aplicaciones médicas de los aceleradores, muchísimos tratamientos en el mundo que salvan vidas. Hay miles de aceleradores en la industria que se utilizan para tratamiento y manufactura de materiales. Las máquinas que los físicos desarrollaron para estudiar partículas hoy se utilizan como fuentes intensísimas de rayos X y de neutrones para los estudios aplicados de la biología, de la química y la ciencia de materias.
Lima, diciembre 2010
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